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Mª Jesús Larraga Cubero. C.P.R. de Calatayud 1.- INTRODUCCIÓN. De entre las múltiples facetas que la
persona es capaz de desarrollar (motórica,
relacional, afectiva, autonomía….) es
sin duda el lenguaje la que lo define como hombre racional.
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Desde el primer año el lenguaje acompaña en el desarrollo de
nuestras actividades. -
El lenguaje se adquiere sin aparente esfuerzo, y en general no atrae excesiva atención.
-
Cuando el niño dice sus primeras palabras supone una sensación
de alegría en el entorno familiar. Los adultos que vivimos con niños pequeños consideramos el acto de empezar hablar como algo normal, natural…. pero esto no quiere decir que sea fácil. De hecho comprobamos esta dificultad los adultos cuando tenemos que expresar una idea y no encontramos las palabras adecuadas para definirla o cuando estamos aprendiendo un idioma y necesitamos expresarnos… 1.
DEFINICIÓN Y FUNCIONES
DEL LENGUAJE. Entendemos por lenguaje la
capacidad que tienen los hombres para expresar su pensamiento y comunicarse por
medio de un sistema de signos
vocales y ocasionalmente gráficos. A.
Luria afirma que el elemento fundamental del lenguaje es la palabra. v
La función más
importante del lenguaje es la comunicación, es decir, el intercambio de
informaciones. Aunque este no es el único sistema de comunicación puesto que
también empleamos otros: la mímica, las posturas…. pero es el lenguaje oral
el que ocupa un lugar predominante. v
La función de representación
es la sustitución
del objeto por la palabra. Es
el rasgo distintivo que diferencia el lenguaje del ser humano del lenguaje de
los animales. v
La función de organizar
sus acciones por medio de la
palabra. A)
En primer lugar el lenguaje del adulto
y sobre todo sus características: tono, intensidad, ritmo…
desencadena y pone fin a las acciones del niño. Es la madre/padre el que
orienta la acción. B)
Una segunda fase (en
torno a los 3 años) en la que las acciones del niño ya no precisan de la
dirección del adulto es el mismo niño el que se regula, habla para sí, como pensando en voz alta, sirviéndose
de la palabra no para comunicar, sino para acompañar y reforzar
la acción. C)
En el último periodo la acción motriz se vuelve autónoma y el
lenguaje se interioriza. v
El lenguaje actúa como factor regulador y estructurador de la
personalidad y del comportamiento social. Cuando el niño tiene
cierto dominio del lenguaje es capaz de comportarse y expresarse de forma
diferente en diferentes momentos y lo hace porque asume las normas de conducta
social y los hábitos que no se adquieren por costumbre ni por lógica sino a
través de la repetición verbal de las consignas. v
El lenguaje oral constituye un
medio de identificación a un
grupo social. El idioma y
sus distintas variantes (acento, giros típicos, expresiones, vocabulario….)
representan un elemento importante de identificación del individuo a un grupo
social. v
Otras funciones: instrumental, relato, poética…. 1.
MECANISMOS DE ADQUISICION DEL
LENGUAJE. Los aspectos necesarios para la adquisición del lenguaje por un niño/a son: 1.
Puesto
que existen mecanismos neurológicos y fisiológicos
que intervienen en el control del
lenguaje es necesaria una maduración y esta tiene un ritmo
predeterminado, destacan: -
Función respiratoria: necesidad de respirar correctamente. -
Función auditiva: audición y discriminación de los sonidos. -
Función fonadora: emisión de sonidos y ruidos, el más primitivo
es el llanto, al que le siguen otros que dan acceso al habla. -
Función articulatoria: el niño desde muy pequeño emite y
articula sonidos; es por aprobación y repetición de aquellos que más se
parecen a los de nuestro idioma como unos los mantiene y otros los elimina. 2.
La estimulación exterior: el lenguaje oral aparece
“naturalmente” por una serie de intercambios del niño con su entorno, sin
que en este exista un programa preparado de forma intencionada para su enseñanza
sistemática. El lenguaje se enseña/aprende a través
de la comunicación. La característica principal de los intercambios niño-adulto
durante los primeros años es una interacción mutua con las siguientes características
en el modo en que solemos expresarnos los adultos: -
Se habla más despacio, con más pausas y estas son más largas. -
Se sube el tono de voz empleando
un tomo más agudo. -
Se cuida la pronunciación. -
La entonación se hace más expresiva. -
Los enunciados son más cortos y más simples. -
Se repite con frecuencia parte o todo el enunciado. -
Se emplea un número limitado de palabras y utilizando mucho los
sinómimos. -
El adulto hace constantes referencias al contexto, indicando o
utilizando objetos concretos. -
Se utilizan más gestos y mímica. El niño más
que repetir las palabras que el adulto le está diciendo constantemente aprenderá
en primer lugar las que le ayuden a
resolver sus problemas y cubrir sus necesidades. El adulto interpreta las “palabras”
que dice el niño en función del contexto donde se produce. 3.
Conjugar los dos factores anteriores: existencia de la
capacitación para utilizar el lenguaje y las posibilidades de desarrollarlo en
un medio con estímulos auditivos. 5. ETAPA PRELINGÜÍSTICA (PRIMER AÑO) Desde
hace ya algún tiempo se sabe que los bebés cuando nacen no son sordos ni
ciegos, sino que genéticamente estan dotados con una serie de mecanismos
que les permiten responder a sus iguales. El niño
responde a sonidos de elevada intensidad o a la música ya en el vientre de
la madre. El oído al igual que otros sentidos funcionan desde el nacimiento. Es
el sonido de la voz humana el que más atrae su atención, en general las
femeninas, y en particular la de la madre. El grito o
llanto que acompaña al niño en su llegada al mundo es la primera señal
comunicativa, nos indica que algo le sucede, que percibe sensaciones diferentes
a las que había sentido hasta entonces (siente frío, respira por primera vez,
siente angustia….) Los recién
nacidos no sólo manifiestan sus emociones por medio del llanto o grito, sino
también a través de lo que se ha llamado ”imitación neonatal” que
consiste en: a)
Actividades visuales en las que el niño sigue con la mirada al
adulto esperando un acercamiento. b)
Actividades motoras, donde el niño mueve los brazos y piernas,
abre y cierra la boca, saca la lengua c)
Actividades mímicas y de expresión facial entre las que destaca
la sonrisa. Coincidiendo con los primeros gritos la
relación particular que se establece entre adulto y niño constituye un marco
para la aparición de una conducta prelingüística a través de los
movimientos y sonidos de succión que preceden a la nutrición. Se trata de
movimientos de labios que van poniendo en acción los órganos necesarios para
la articulación. Desde el
nacimiento el niño emite unas vocalizaciones no lingüísticas relacionadas con
el hambre, el dolor, el placer, … A partir del segundo mes el niño es capaz
de emitir sonidos que normalmente son vocales, estamos ante los
arrullos. Hacia los 6 meses estos sonidos vocálicos se combinan entre sí
y con otros consonánticos son balbuceos, gorjeos o lalación, que
carecen de significado. Los sonidos emitidos se van “seleccionando” y se
asimilarán y fijarán los empleados en su entorno. El balbuceo es congénito puesto que balbucean incluso los niños
sordos produciéndoles placer, no obstante, los niños de audición normal lo
realizan de forma más intensa ya que al escucharse se refuerzan. Progresivamente
el balbuceo alcanza forma de actividad intencional y en respuesta a la voz del
adulto, en situaciones de intercambio afectivo aparece una conducta comunicativa
llamada ecolalia o preparleta, en la que aparecen emisiones articuladas
intencionalmente como respuesta e imitando las entonaciones que escucha en los
adultos. En el
desarrollo del niño se produce un momento en el que los juegos adulto-niño
cobran especial relevancia, son los formatos. En ellos se pueden producir
las siguientes interacciones: -
Atención conjunta es el intento por parte del adulto o del niño
de atraer la atención del otro hacia un objeto o actividad. -
De acción conjunta o interacción con el objeto es la actividad
del adulto y el niño sobre y con un objeto externo a ambos. Los juegos
consisten en sacar y meter, construir y tirar, dar y tomar…. -
Interacciones sociales son saludos, despedidas…. rituales en los
que se hace participar al niño desde muy pronto. Hacia el año
de vida el niño tiene una intención comunicativa y lo podemos comprobar con
los siguientes indicadores: -
Alternancia de miradas entre el objeto y la persona adulta que está
pendiente de él/ella. -
Intensificación, acción o sustitución de señales hasta
alcanzar lo que pretende. -
Cambios en las señales con objeto de alcanzar aquello que desea. 6. ETAPA LINGÜÍSTICA: 2º
AÑO: DEL GESTO A LA PALABRA. Al final de
la conducta ecolálica, el niño muestra su apertura al mundo con la comprensión
pasiva, esta es creciente y los padres la facilitan al dirigirse a el/ella
constantemente. El paso de la
comprensión pasiva a la emisión del lenguaje es lento pero firme y cada
adquisición es irreversible Las primeras
unidades dotadas de sentido son monosílabas, que dan comienzo a una etapa de “palabra-sílaba”
o “monosílabo intencional”. A estas
palabras aisladas se les ha llamado holofrases, que funcionan en el niño
como una frase en el adulto, son emitidas con diferentes matices de tono
(similar al de una pregunta, descripción…) y contienen un mensaje, una
intención (pedir, rechazar, negar….) mucho más rico y complicado que el
significado de la palabra en si y que
solo puede interpretarse en un contexto concreto. Una ventaja
clara de las palabras respecto a los gestos es que estos suelen depender de la
presencia visible del objeto al que se refieren y las palabras permiten
referirse a objetos ausentes. Etapa de
las dos palabras. A esta etapa
a veces se le llama también del “habla telegráfica” La
palabra-frase evoluciona a partir de los 18 meses, aunque las diferencias
individuales suelen ser muy grandes entre los niños, dejan de usar palabras
aisladas y empiezan a combinarlas de dos en dos. Estas
combinaciones no son imitaciones del habla adulta, ya que los adultos nunca
hablan así , ni se producen al azar, sino que están organizadas con una gramática
infantil que es bastante diferente a la de los adultos, son creaciones
originales de los niños. Resulta
imposible reconstruir el significado de estas “frases” sin saber el momento
y lugar donde se han producido. Las palabras
que se emplean son nombres, verbos, adjetivos y sus combinaciones. N + N
N + V
V + N N + A 7. – DESARROLLO A PARTIR DE LOS 3 AÑOS. Después de
la etapa de dos palabras el lenguaje crece de tal manera que es difícil
enmarcarlo bajo un título. Durante el
3º y 4º año de vida el lenguaje aún teniendo cierto aire telegráfico crece
de forma vertiginosa, -
El vocabulario pasa de unas cuantas palabras a varios cientos. -
Las frases se hacen más largas y complicadas. -
Se incluyen preposiciones en las frases. -
Aparecen el género y el número en las palabras. -
Aparecen los artículos. Aparecen las sobrerregulaciones
o hiperregulaciones y con ellas surgen errores que en etapas anteriores no
cometían. Hacen regulares algunas formas de los verbos que son irregulares.
Seguramente son formas que nunca han oído de labios de los adultos y no
lo pueden imitar y ellos mismos recurriendo a ciertas reglas aprendidas las
aplican y resultan estas formas que nos resultan graciosas: Estas formas
desaparecen poco a poco al escuchar modelos correctos. Desarrollo
del lenguaje después de los cinco años. Hacía los 4
ó 5 años de edad los niños han adquirido ya los aspectos mas importantes del
lenguaje, pero su desarrollo continúa durante toda la vida. Ahora
aparecen nuevas experiencias, la escuela, los amigos, la televisión, las
lecturas, las lenguas extranjeras… Todos ellos proporcionan gran variedad de
conocimientos y nuevos modelos de uso del lenguaje El dominio de
las habilidades básicas de lectura y escritura facilita el acceso a nuevos
lenguajes: matemáticos, lógicos…. con los que el lenguaje se hace cada vez más
correcto y el vocabulario aumenta sin
cesar. Los
profesores, amigos, radio, televisión, libros, comienzan a ser modelos y a
participar de la comunicación. Deberíamos
concluir reflexionando sobre la necesidad de hablarle y hacerle hablar en
cualquier momento ó situación y plantearle las
actividades como juegos. El
lenguaje no se desarrolla con un ritmo idéntico en cada individuo, por tanto no
podemos establecer un calendario común para todos los niños/as ya que cada uno
tiene su propio ritmo.
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